EL REGRESO DE LAS PARASITOSIS A CUBA

EL REGRESO DE LAS PARASITOSIS A CUBA

El descubrimiento de nuevas enfermedades infecciosas, de sus agentes etiológicos y de su fisiopatogenia es noticia frecuente en la literatura médica actual y en agencias noticiosas, este tema se ha convertido en un punto de atención de clínicos, epidemiólogos, microbiólogos, sociólogos y administradores de salud de la mayoría de los países del mundo.

La distribución de las infecciones bacterianas, micóticas, virológicas y parasitarias es cada vez más amplia y su impacto en la economía de las naciones puede ser desbastador; son consideradas uno de los problemas más importantes de la salud pública y el control de las mismas es un objetivo priorizado de la Organización Mundial de la Salud.

El parasitismo intestinal afecta principalmente a la población infantil, a escala mundial; se valora que aporta el mayor número de infectados entre los más de 1 000 000 000 de personas que cada año se declaran1, 2, principalmente las causadas por aquellos parásitos cuya forma infectante penetra por vía oral.3

Muchos estudios han demostrado que en los niños preescolares y escolares, el parásito intestinal más frecuentemente encontrado es Giardia lamblia.3 Este parásito habita en el duodeno y en el yeyuno superior, donde los trofozoítos se adhieren con firmeza a la superficie epitelial del intestino y originan lesiones superficiales de tipo inflamatorio.

Esto aumenta su importancia patológica cuando existe gran cantidad de parásitos y la transmisión se realiza por vía fecal-oral 4, 5. Este protozoo intestinal es el que con mayor frecuencia se identifica en las heces de los niños, en proporción hasta 3 veces mayor que en la población adulta 6, 7. 

La amplia aplicación de la Microbiología y Parasitología médica y su impacto en la investigación y la asistencia médica en general, imponen  desarrollar acciones que contribuyan a resolver importantes problemas de salud, contribuir a disminuir los altos índices de enfermedades infecciosas en la región y a la vez protagonizar una verdadera revolución en este campo del conocimiento científico.

Las enfermedades infecciosas constituyen la principal causa de morbimortalidad en la población del segundo frente oriental, siendo el 59% de la demanda de atención médica total, en una localidad con características demográficas y epidemiológicas que propician la situación anteriormente descrita, por su concentración y densidad poblacional, así como el incremento progresivo de inmigración   .

De igual forma, las parasitosis intestinales como parte de éste importante cuadro clínico-epidemiológico, representan un gran problema de salud pública y se encuentran entre las diez principales causas de morbilidad conjuntamente con otras infecciones de causa no parasitaria, incluso existen evidencias que mencionan la increíble situación de que uno de cada tres residentes, es portador intestinal de infección parasitaria, con un lógico predominio en las edades escolares y con notables diferencias en su prevalencia dependiendo de las regiones bien delimitadas que existen en el país.

Las deficientes condiciones de vida tanto sanitarias como habitacionales, nutricionales y educacionales, predominantes en las zonas rurales y peri urbanas del segundo frente, predisponen a la existencia de un mayor riesgo de adquirir éste tipo de infecciones por protozoos y helmintos. Teniendo en cuenta los elementos enunciados anteriormente, los autores decidieron realizar este trabajo mediante diferentes métodos de diagnóstico coproparasitológicos para conocer el comportamiento del parasitismo intestinal y en especial de G. lamblia, en niños de nivel primario. 

En este estudio se encontró que 89.19 % de la población infantil analizada estaba parasitada y la gran mayoría presentaba parásitos de importancia médica o patógenos, sobre todo protozoos; esta cifra es superior a otras reportadas anteriormente, sin embargo, las recomendaciones del control que se iniciaron en 1988 fueron abandonadas. edades7,10.

El hecho de haber encontrado un mayor número de parasitados en este estudio, puede deberse a la existencia de diferencias en las condiciones higiénico sanitarias y en el desarrollo socioeconómico de la región objeto de estudio donde el parasitismo intestinal es endémico.

Además, estos resultados hacen pensar que podrían existir condiciones higiénicas sanitarias deficientes no solo en estas instituciones, sino también en el hogar como lo demuestran los resultados de las encuestas aplicadas donde la mayoría de los niños, viven en hogares sin servicios básicos completos y consumen agua sin hervir.

Nuestro estudio permitió determinar que la parasitosis más frecuente en la población estudiada fue el protozoario Giardia lamblia, lo cual puede estar relacionado con factores que predisponen a ésta parasitosis como el consumo de agua no tratada y la presencia de inadecuados hábitos higiénicos-dietéticos en la zona, que se caracteriza por ser agrícola, unido a la importante presencia de animales y vectores en las casas. En el presente trabajo el porcentaje de niños parasitados a G. lamblia fue de 62.12 % y en la literatura revisada existen autores que han reportado cifras similares y en varios casos menores11, esta cifra obtenida supera las reportadas en estudios previos realizados en otros países , donde han sido utilizadas las mismas técnicas coproparasitológicas12.

Los resultados muestran que G. lamblia puede tener una tasa de prevalencia más alta que lo reportado coprológico, con una sola muestra, no ofrece resultados reales.

Debe prestarse especial interés a esta situación, ya que G. lamblia ha sido informada como uno de los principales protozoos responsables de numerosos brotes epidémicos con cuadros de gastroenteritis en algunos países como E. E. U. U., donde todos los años ocurren epidemias de transmisión hídrica y este es el agente etiológico más comúnmente identificado13.

Ha sido notable el hallazgo de las Coccidias Cryptosporidium parvum y Cyclospora cayetanensis en los niños de estas instituciones. Cryptosporidium parvum ha sido reportado en forma endémica en instituciones cerradas como orfanatos y círculos infantiles, en los que puede llegar a producir brotes de transmisión local14; en Cuba por ejemplo, existen pocos reportes de este patógeno.

En cuanto a los casos de C. cayetanensis, al menos en el conocimiento de los autores de este trabajo es la primera vez que se diagnostica en las escuelas de Tacna, Perú, y a diferencia de C. parvum, no ha sido bien documentada la transmisión persona a persona, ni en instituciones cerradas como orfanatos o círculos infantiles15. Blastocystis hominis fue encontrado siguiéndole en frecuencia a Giardia lamblia, con un alto por ciento en la población infantil, lo que supera cifras reportadas en algunos estudios previos 9,12. Es importante destacar éste resultado, ya que B. hominis en los últimos años ha sido reportado cada vez con mayor frecuencia en niños, sobre todo en edad escolar16 y cada día se fortalece más su papel de microorganismo potencialmente patógeno17. Los resultados de este trabajo confirman que G. lamblia es el parásito más frecuente en edades infantiles.

El control y tratamiento de esta parasitosis resultan difíciles, es indispensable utilizar medidas higiénicas sanitarias que ayuden a reducir el número de reservorios potenciales y a decrecer la prevalencia 18. 

En este sitio hace mas de 20 años se realizo el control de parásitos intestinales más exitoso de cuba resultado relevante del instituto Pedro Kouri por varios años porque se abandonó lo desconozco pero funcionaba ahora no hay porque quejarse en cuba algunos le conviene su mala situación se acomodan y esconden la verdadera realidad19.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1. Savioli L, Bundy DAP, Tomkins A. Intestinal parasitic infections: a soluble public health problem. Trans R Soc Trop Med Hyg 1992; 86: 353-4. 
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3. Botero D, Restrepo M. Parasitosis Humanas. 3ra ed. Medellín: Corporación para Investigaciones Biológicas; 1998:61-6. 
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8. Ash LR, Orihel TC. Parasites: A guide to laboratory procedures and identification. Chicago: ASCP Press; 1987. 
9. Crespo D, Camargo ZD, Ríos CX, Grandi ML, Antezana G, Gongora M. Prevalencia de enteroparasitosis en guarderías infantiles del área urbana de Cochabamba. Gac Med Bol 1992; 16:107-8. 
10. Albonico MB, Cornell I, Matteo DL, Ghigliettir R, Toscano P. Intestinal Parasitic Infections of urban and rural children of Pemba Island. Implications for control. Ann Trop Med Parasitol 1993; 87:579-83. 
11. Salem G, Van de Velden, Laloe F, Maire B, Ponton A, Traissac P, et al. Parasitoses intestinales et environnement dans les villes Sahelo-Soudaniennes: 1´exemple de Pikine (Senegal). Rev Epidemiol Santé Publique 1994; 42:322-33. 
12. Núñez FA, Hernández M, Finaly CM. Longitudinal study of giardiasis in three day care centers of Havana City. Acta Trop 1999; 73:237-42. 
13. Kramer MH, Herwaldt BL, Craun GF, Calderon RL, Juranek DD. Surveillance for waterborne-disease outbreak-United States, 1993-1994. Mor Mortal Wkly Rep Surveill Summ. 1996; 45:1-33. 
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17. Jelinek T, Peyerl G, Loscher T, von Sonnenburg F, Nothdurft HD. The role of Blastocystis hominis as a possible intestinal pathogen in travellers. J Infect Dis 1997; 35: 63-6. 
18. Olsen CG, Wong CP, Gordon RE, Harper DJ, Whitecar PS. The role of the family physician in the day care setting. 1996; 54:1257-65 1267-68.
19ramirez e estudio del parasitismo intestinal en zonas urbanas y rurales de cuba ais bolivia 1998 

Por el Dr. Evelio Ramírez F. (Cuba)

Colaboración: Francisco Javier Mesén (Costa Rica)

Acerca de Shaliaj

Soy de Costa Rica, Tengo 42 años de edad. Soy Benei Noáj & Evangélico. Amó a Di-os, a Israel, amo al pueblo judío, celebro Shabbat, ademas estudio Toráh.
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