TOXOCARIASIS

 

 

El ciclo de vida de Toxocara canis es más complejo que el de otros nematodos. Los cachorros pueden infectarse de varias formas: debido a la migración transparentaría de las larvas que han permanecido enquistadas en los tejidos de la madre, por ingestión de larvas viables en la leche materna y de huevos embrionados o por el consumo de tejidos de animales que sirven como hospedadores paraténicos de las larvas infectivas.

Las larvas infectivas luego de ingeridas comienzan una migración somática: atraviesan la pared duodenal, alcanzan el hígado, a través del sistema porta llegan al corazón, de ahí a los pulmones, luego ascienden por el tracto respiratorio y son deglutidas para llegar nuevamente al intestino donde sufren la última muda y pasan a adultos.

Luego de la cópula comienza la puesta de huevos, estos son eliminados al medio ambiente junto con las heces. Los huevos son dispersados por las lluvias, vientos y otros factores ambientales y permanecen infectivos durante meses y en casos excepcionales, durante años.

En los perros mayores de 1 año las larvas infectivas quedan en el tejido somático y se encapsulan, siendo estas las que pueden pasar por vía trasplacentaria al feto y de allí al intestino del cachorro luego del nacimiento, cerrando el ciclo.

En humanos sigue el mismo trayecto que en los perros adultos, las larvas migran hacia el hígado siguiendo la circulación portal; continuando por el sistema venoso, penetran en el pulmón y en la circulación sistémica.

La sintomatología del cuadro va a depender del tejido somático que haya sido afectado por este gusano (1, 2, 3). Las larvas de Toxocara canis afectan diversos órganos tanto en perros como en humanos, sin embargo, los parásitos adultos solamente afectan al perro.

Una gran proporción de infecciones por Toxocara canis son asintomáticas, las larvas pueden migrar y producir granulomas en hígado, pulmones, cerebro, ojos y ganglios, cuyo número estará en proporción directa al número de huevos larvados infectantes ingeridos.

La forma clínica de la enfermedad, denominada larva migratoria visceral (LMV), puede incluir hepatomegalia, anorexia y malestar general en los pacientes que la padecen. Los niños entre 1 y 5 años son los más afectados y los factores de riesgo principales son la geofagia y el estrecho contacto con perros. La larva migratoria ocular (LMO) es la forma más grave de la enfermedad, siendo causa de endoftalmitis crónica, granuloma retiniano y retinitis periférica. Algunos de estos cuadros pueden ser confundidos con un retinoblastoma (4, 5).

El diagnóstico de la enfermedad en el ser humano es problemático, ya que el estadio larval de Toxocara canis no puede ser detectado directamente, salvo por estudio de biopsias. Por otra parte, como en el ser humano las larvas no completan su evolución, no llegan a la postura de huevos, lo cual torna imposible el diagnóstico directo.

El único método posible entonces es el diagnóstico indirecto mediante la detección de anticuerpos en sangre u otros fluidos biológicos. La técnica serológica más utilizada actualmente es un ensayo inmunoenzimático (ELISA) que utiliza como antígeno los productos de excreción–secreción de larvas de segundo estadio (ES/L2) que se obtienen manteniendo a las larvas en un medio de cultivo libre de proteínas.

Estos productos antigénicos se originan en los órganos secretorios del parásito (glándula esofágica y el poro secretor) y dado que en su mayoría son glicoproteínas, no son específicos de especie (6).

En el mundo se realizan continuamente varios estudios de la prevalencia de la infección por este parásito tanto en cánidos como en humanos así como del grado de contaminación de los suelos. En el Chaco Salteño, Argentina se encontraron numerosas heces de perros (18 %) con huevos de Toxocara canis en el domicilio y peridomicilio de niños que presentaban un porcentaje de seropositividad para anticuerpos anti-Toxocara elevado (20.4%) y, todos ellos, una eosinofilia igual o mayor al 10% (7).

En la actualidad no se conoce la prevalencia real de Toxocara canis en los perros del territorio cubano, con excepción de un estudio realizado en Ciudad de La Habana que arrojó 17.9 % (8).

El principal riesgo referido para la infección de los humanos lo constituye la presencia de huevos larvados en el suelo debido a la contaminación con heces de perros, en Ciudad de La Habana el 42.2 % de 45 muestras de suelo examinadas se encontraron contaminadas con huevos de Toxocara canis, siendo larvados el 38.5 % de estos (9)

En un estudio realizado a 61 pacientes provenientes instituciones hospitalarias de Cuba se detectó que el 75,9 % presentaban anticuerpos anti-Toxocara, confirmando así el diagnóstico presuntivo de LMO

El ciclo de vida de Toxocara canis es más complejo que el de otros nemátodos. Los cachorros pueden infectarse de varias formas: debido a la migración transplacentaria de las larvas que han permanecido enquistadas en los tejidos de la madre, por ingestión de larvas viables en la leche materna y de huevos embrionados o por el consumo de tejidos de animales que sirven como hospedadores paraténicos de las larvas infectivas.

Las larvas infectivas luego de ingeridas comienzan una migración somática: atraviesan la pared duodenal, alcanzan el hígado, a través del sistema porta llegan al corazón, de ahí a los pulmones, luego ascienden por el tracto respiratorio y son deglutidas para llegar nuevamente al intestino donde sufren la última muda y pasan a adultos. Luego de la cópula comienza la puesta de huevos, estos son eliminados al medio ambiente junto con las heces.

Los huevos son dispersados por las lluvias, vientos y otros factores ambientales y permanecen infectivos durante meses y en casos excepcionales, durante años. En los perros mayores de 1 año las larvas infectivas quedan en el tejido somático y se encapsulan, siendo estas las que pueden pasar por vía trasplacentaria al feto y de allí al intestino del cachorro luego del nacimiento, cerrando el ciclo.

En humanos sigue el mismo trayecto que en los perros adultos, las larvas migran hacia el hígado siguiendo la circulación portal; continuando por el sistema venoso, penetran en el pulmón y en la circulación sistémica.

La sintomatología del cuadro va a depender del tejido somático que haya sido afectado por este gusano (1, 2, 3). Las larvas de Toxocara canis afectan diversos órganos tanto en perros como en humanos, sin embargo, los parásitos adultos solamente afectan al perro. Una gran proporción de infecciones por Toxocara canis son asintomáticas, las larvas pueden migrar y producir granulomas en hígado, pulmones, cerebro, ojos y ganglios, cuyo número estará en proporción directa al número de huevos larvados infectantes ingeridos.

La forma clínica de la enfermedad, denominada larva migratoria visceral (LMV), puede incluir hepatomegalia, anorexia y malestar general en los pacientes que la padecen. Los niños entre 1 y 5 años son los más afectados y los factores de riesgo principales son la geofagia y el estrecho contacto con perros. La larva migratoria ocular (LMO) es la forma más grave de la enfermedad, siendo causa de endoftalmitis crónica, granuloma retiniano y retinitis periférica. Algunos de estos cuadros pueden ser confundidos con un retinoblastoma (4, 5).

El diagnóstico de la enfermedad en el ser humano es problemático, ya que el estadio larval de Toxocara canis no puede ser detectado directamente, salvo por estudio de biopsias. Por otra parte, como en el ser humano las larvas no completan su evolución, no llegan a la postura de huevos, lo cual torna imposible el diagnóstico directo. El único método posible entonces es el diagnóstico indirecto mediante la detección de anticuerpos en sangre u otros fluidos biológicos. La técnica serológica más utilizada actualmente es un ensayo inmunoenzimático (ELISA) que utiliza como antígeno los productos de excreción–secreción de larvas de segundo estadio (ES/L2) que se obtienen manteniendo a las larvas en un medio de cultivo libre de proteínas.

Estos productos antigénicos se originan en los órganos secretorios del parásito (glándula esofágica y el poro secretor) y dado que en su mayoría son glicoproteínas, no son específicos de especie (6).

En el mundo se realizan continuamente varios estudios de la prevalencia de la infección por este parásito tanto en cánidos como en humanos así como del grado de contaminación de los suelos. En el Chaco Salteño, Argentina se encontraron numerosas heces de perros (18 %) con huevos de Toxocara canis en el domicilio y peridomicilio de niños que presentaban un porcentaje de seropositividad para anticuerpos anti- Toxocara elevado (20.4%) y, todos ellos, una eosinofilia igual o mayor al 10% (7).

En la actualidad no se conoce la prevalencia real de Toxocara canis en los perros del territorio cubano, con excepción de un estudio realizado en Ciudad de La Habana que arrojó 17.9 % (8). El principal riesgo referido para la infección de los humanos lo constituye la presencia de huevos larvados en el suelo debido a la contaminación con heces de perros, en Ciudad de La Habana el 42.2 % de 45 muestras de suelo examinadas se encontraron contaminadas con huevos de Toxocara canis, siendo larvados el 38.5 % de estos (9)

En un estudio realizado a 61 pacientes provenientes instituciones hospitalarias de Cuba se detectó que el 75,9 % presentaban anticuerpos anti-Toxocara, confirmando así el diagnóstico presuntivo de LMO

Por Dr. Evelio Ramírez F. (Cuba)

Colaboración: Francisco Javier Mesén (Costa Rica)

Acerca de Shaliaj

Soy de Costa Rica, Tengo 42 años de edad. Soy Benei Noáj & Evangélico. Amó a Di-os, a Israel, amo al pueblo judío, celebro Shabbat, ademas estudio Toráh.
Esta entrada fue publicada en ENFERMEDADES y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s