REFLEXIONES SOBRE LA DIETA DUKAN

REFLEXIONES SOBRE LA DIETA DUKAN

 Cada año se conocen nuevos productos dietéticos que, en teoría, ayudan a perder peso, aunque en la mayoría de los casos no tienen un respaldo científico demostrado respecto a su eficacia y su seguridad, que sustente los mensajes publicitarios y el marketing que los envuelve. Con las nuevas dietas que se conocen periódicamente sucede algo similar: pueden comprometer la salud de la persona que las sigue.

Este año, una de las dietas de moda hasta el momento es la dieta o método Dukan. La Asociación Británica de Dietética (British Dietetic Association) la incluye como una de las cinco peores dietas que se deben evitar durante 2011, junto con otras como la dieta del grupo sanguíneo, la dieta del jarabe de arce, de la sopa “quema grasa”.

La investigación más reciente en la que ha participado se ha materializado en un documento de posicionamiento sobre la denominada Dieta Dukan.  “todas las dietas o métodos mágicos cumplen algunas o todas las características de una dieta fraudulenta”. y  desgrana así las características que ayudan a identificar una denominada “dieta milagro”. 

En realidad, hacer dieta y ejercicio para perder peso no es una tarea difícil. Se trata más bien de tener claro el propósito: ser tenaz y seguir algunas normas básicas que han sido bien descritas por la ciencia. Lo verdaderamente difícil es aprender y adherirse a un estilo de vida (actividad física diaria y alimentación saludable) que permita obtener ese resultado y mantenerlo a lo largo del tiempo.

 Cambiar la conducta de una persona adulta es complicado, más aún cuando el ambiente en el que está sumergido no es favorable (sedentarismo en el trabajo, comidas lúdico-festivas, comidas de negocios, menús ofrecidos en los restaurantes, la propia gastronomía…). A ese ambiente lo llamamos “obesogénico”  y se ha comprobado que incluso quienes provienen de culturas cuyo estilo de vida permite tener bajas tasas de obesidad, engordan si conviven en una cultura que mantiene este ambiente.

 “El cambio de conducta permite perder peso sin esfuerzos exagerados y mantenerlo a lo largo del tiempo”

La población se esfuerza en perder peso a cualquier precio, tanto económico como de salud, y puede mantenerlo durante el tiempo que su tenacidad lo permite, ya que tarde o temprano se desiste. Pero hay que esforzarse y ser tenaz para cambiar conductas, que permitirán perder peso sin esfuerzos exagerados y mantenerlo a lo largo del tiempo.

No es difícil mantener la cabeza por encima del agua, los bebés y los animales lo hacen de forma instintiva, lo complicado es aprender un buen estilo que permita nadar con más velocidad, durante más tiempo y con menos esfuerzo. En cuanto a la obesidad,   o aprendemos a nadar o no nos mantendremos mucho tiempo a flote.

 “No hay ningún estudio científico que apoye la eficacia del método Dukan”

La búsqueda en bases de datos nacionales e internacionales de artículos científicos con las palabras “Dukan” o “método Dukan” no da ningún resultado. Es decir, no hay ningún estudio científico que avale o apoye la eficacia de este método, aunque lo peor es que tampoco se tienen datos sobre su seguridad, es decir, no se ha estudiado si puede causar algún daño para la salud a corto o largo plazo.

Así que la evidencia científica no avala de forma alguna la dieta o método Dukan. Lo mismo ocurrió con la dieta milagro del año pasado y es de esperar que ocurra lo mismo con la del año que viene. Es más, incluso algunas de las afirmaciones que se hacen en la publicidad sobre esta dieta son fraudulentas, por lo que ese método encaja perfectamente con las denominadas “dietas milagro”.

 “Una dieta ayuda a adelgazar porque es deficitaria en energía y porque la población se adhiere a ella, no por ser más rica en proteínas”

Una revisión sistemática de la literatura científica publicada en 2003 concluyó que no hay pruebas que sustenten que una dieta con un mayor contenido en proteínas ayude a perder peso.

Otro estudio más reciente publicado en 2009, tras exponer a cuatro grupos de población a cuatro dietas adelgazantes con diferente distribución de proteínas, carbohidratos y grasas concluyó que la pérdida de peso se justifica por el tiempo que se sigue la dieta y por las calorías que se dejan de ingerir, no por la distribución de macronutrientes.

De forma clara y sencilla: los estudios en humanos concluyen que si una dieta ayuda a adelgazar es porque es deficitaria en energía y porque la población se adhiere a ella, no por ser más rica en proteínas.  

“La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que no existen pruebas científicas para asociar el consumo de proteínas con ventajas en el control del peso corporal”.

 La afirmación se ajusta bastante a la recomendación de la OMS de ingerir 0,8 g de proteína por cada kilogramo de peso y día. La cuestión es cómo interpreta la población general esta verdad en un libro como el de Dukan. Los ciudadanos entienden que si la OMS hace esa afirmación, es porque será muy importante llegar a ese mínimo. Y lo es. Sin embargo, solo en los países subdesarrollados, donde se registran más casos de personas que sufren hambre y deficiencias, es donde realmente resulta difícil llegar a esa cantidad. La dieta habitual de la población europea aporta más de dos veces la cantidad de proteínas recomendada por la OMS.

Así que, si no hay déficit de proteínas en la población general europea ¿por qué darle importancia o protagonismo y acentuar su consumo mediante la dieta? Una pequeña verdad fácil de comprobar y contrastar, aunque no tenga importancia ni sentido en el contexto de una sociedad de opulencia, hace más creíble el resto de afirmaciones del libro.

 No es preciso buscar evidencia científica para refutar esta afirmación, ya que no es posible una alimentación exclusivamente compuesta por proteínas. Hasta los alimentos considerados como “proteicos”, como las carnes, los huevos y los pescados, contienen cantidades significativas de otros nutrientes. Por otro lado, cabe mencionar una revisión sistemática y meta-análisis publicada en noviembre de 2010 que concluye que la alimentación mediterránea, rica en hidratos de carbono y fibra, se relaciona con una disminución del riesgo de padecer las principales enfermedades crónicas?

“El consumo prolongado de dietas pobres en carbohidratos y ricas en proteínas se asocia con un incremento en la tasa de mortalidad total”

Sí, de hecho, está bien documentado. El seguimiento de la alimentación de 22.944 personas adultas europeas durante 10 años concluyó que “el consumo prolongado de dietas pobres en carbohidratos y ricas en proteínas se asocia con un incremento en la mortalidad total”. La primera firmante del estudio es la doctora Antonia Trichopoulou, una prestigiosa investigadora de la Organización Mundial de la Salud.

A su vez, en un extenso documento publicado en noviembre de 2010, la Agencia Francesa para la Seguridad Alimentaria, del Medio Ambiente y Ocupacional (ANSES) señala que la dieta Dukan puede comportar desequilibrios nutricionales y puede ser muy arriesgada, ya que podría implicar alteraciones somáticas, psicológicas, hormonales, de crecimiento o de rendimiento


Por Dr. Evelio Ramírez F. (Cuba)

Colaboración: Francisco Javier Mesén (Costa Rica)

Acerca de Shaliaj

Soy de Costa Rica, Tengo 42 años de edad. Soy Benei Noáj & Evangélico. Amó a Di-os, a Israel, amo al pueblo judío, celebro Shabbat, ademas estudio Toráh.
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